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El presente número de la Revista abre una nueva etapa,
un paso más hacia su consolidación como proyecto editorial, como centro de
difusión científica en el ámbito del Derecho Internacional y las Relaciones
Internacionales, como instrumento de expresión y encuentro de la Asociación
española de Profesores, abierto a la participación de la comunidad que se
expresa en nuestra misma lengua.
Es otra etapa, la de la
presentación de un nuevo Consejo de Redacción, que pretende tomar el hilo
donde el otro lo dejó, sin solución de continuidad. La validez del proyecto
que la Revista encarna se ha manifestado en los siete números anteriores, en la
calidad y variedad de los temas abordados, en el prestigio de las firmas
recabadas, en el flujo creciente de la información y la crítica literaria
suministrada. Estos logros los debemos al anterior Consejo y es de justicia
concretar tal agradecimiento en las persona de su Director, Carlos Espósito. Ha
hecho que nuestra tarea sea ahora más fácil, pues nuestra voluntad es la de
seguir las directrices que se han ido consolidando en los números precedentes,
sin perjuicio de los posibles retoques que vayan revelándose interesantes y
hasta necesarios. Es la Revista un modelo en progresión que quiere atender
también a las opiniones sobre el mismo de sus lectores y, para ello, la sección
de Correspondencia se muestra el cauce idóneo. Lo ofertamos no sólo como marco
de discusión doctrinal, también como plataforma para la reflexión sobre lo
que queremos hacer de la Revista.
Pero nuestro compromiso también
acaba por ser más exigente, porque hemos de plantearnos nuevas metas:
consolidar los lectores actuales, tender puentes con la comunidad científica
iberoamericana y, quizás la más importante: conseguir una buena simbiosis
entre la Revista y la Asociación, que los integrantes de ésta la sientan todavía
más como su instrumento de expresión doctrinal y que confíen en su manifiesta
capacidad de difusión. Un vistazo a las estadísticas de los que se acercan a
nuestra dirección, a nuestras páginas, para conocer sus contenidos y/o bajar
algún texto demuestra sus potencialidades y atractivo: en 2004 se han
contabilizado más de 3.880 visitas mensuales, con un pico cercano a las 6.000
en el mes de marzo. Para una revista académica son números bien
satisfactorios. Para un autor cuya legítima pretensión es la de dar a conocer
su obra, resulta ser casi una tentación. Pues bien, como tal nos ofrecemos, en
lo académico, siempre en lo académico.
Seguimos, por otra parte, sin
renunciar a la compatibilidad de publicación en la Revista y en cualquier otro
medio de soporte escrito. En este número se da dicha circunstancia en alguna de
las contribuciones. Pero tampoco queremos renunciar a nuestra cuota de
originalidad, hemos de eludir el riesgo de convertir a la REEI en una Revista de
Revistas. Muy al contrario, para potenciar una autonomía relativa y compatible
con la posibilidad de publicar con anterioridad y posterioridad lo que en ella
aparezca, hemos dado los pasos para que la Revista quede registrada y
cuente con el ISSN. En esa misma dirección, pretendemos consolidar nuestra
reglas de estilo y hacer públicos los procedimientos para la publicación de
contribuciones. También es nuestra pretensión potenciar la reseña bibliográfica
de la doctrina española, para lo que aspiramos no sólo a dar noticia de lo
publicado en el semestre anterior, sino a que se contribuya con recensiones de
espíritu crítico, que animen el debate intelectual.
En cuanto al presente número, sólo
queda animar a su lectura.
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